sábado, 14 de julio de 2012

LEJANIA


La ciudad comienza a vivir
mucho antes de que la luz
se adueñe del asfalto
y de que los transeuntes
desborden
por todos los rincones.
Cada campanada señala
una nueva hora transcurrida.
Los sonidos se acumulan
y se suman
con el paso del día,
pero la vida
nunca parece cambiar
en ningún lugar.
Y es que
cuánto más nos alejamos,
más nos acercamos
a nuestro
propio espacio.
Será, tal vez, entonces,
esa misma distancia
la que nos muestra aquello
que estando cerca
no solemos ver.

1 comentario:

Cami Di dijo...

Muy lindo!Gracias por compartir.
Yo recién cree mi blog, aun no he podido subir muchas cosas, pero si tenes ganas pasate.
http://www.unpapelitoamarillo.blogspot.com/